Guitar Hero 5

Una semana después de mi platino de Zone of the Enders: The 2nd Runner, obtuve el de Guitar Hero 5.

Guitar Hero 5

Guitar Hero 5

Éste juego fue el primero musical que compré después de haber escrito mi bot; no fue intencional, andaba en alguna tienda y lo vi barato y lo compré. Disfruté mucho este juego; mucho más que Guitar Hero Metallica, pero menos que Rock Band, porque me gusta más la mecánica del segundo.

En trofeos es lo mismo que con todos los juegos musicales con instrumentos de plástico; incluso con mi bot tuve de nuevo que ponerme de acuerdo con múltiples jugadores en todo el mundo, porque algunos trofeos tienen requerimientos medio ridículos, como tocar una canción con 8 jugadores, todos con el mismo instrumento; o tocar una canción con 4 baterías.

Como sea, lo disfruté bastante; en particular porque cuando lo jugué aproveché para sintonizar mi bot a casi ser perfecto. Por ejemplo la whammy bar está siendo activada todo el tiempo en un ritmo básicamente perfecto para maximizar puntos; el patrón de strumming (¿cómo se dice eso en español?) es arriba-abajo-arriba-abajo para guitarra, pero arriba-arriba-arriba para bajo; las estrellas se activan en el momento exacto para maximizar la gananacia de puntos, etc. Todo esto fueron únicamente ejercicios de programación, pero me entretuvieron durante horas.

Y la selección de canciones está bastante padre. GH5 fue el último juego musical que jugué; compré Rock Band 4 (con la guitarra correspondiente), porque supuse que tengo que tener la versión para PlayStation 4, pero no lo he jugado mucho. Espero hacerlo eventualmente, pero no es como que tenga prisa.

Zone of the Enders: The 2nd Runner

Seis meses después de mi platino en The Stick of Truth, obtuve mi platino en Zone of the Enders: The 2nd Runner. En otras palabras, a la siguiente vez que tuve vacaciones; para ese momento (verano de 2015) estaba ya chambeando en la UNAM y colaborando con el INE. El juego era el segundo en Zone of the Enders HD Collection.

Zone of the Enders HD Collection

Zone of the Enders HD Collection

Me encantó este juego. Contrario a la primera entrada, el personaje principal (Dingo Egret) es fabuloso; un ex-soldado convertido en minero, Dingo se encuentra con Jehuty y ADA y, como suele ser con estas cosas, termina pilotéandolo para salvar a sus amigos.

Dingo Egret

Dingo Egret

Inmediatamente después lo matan.

Pero entonces despierta porque resulta que Ken Marinaris lo salva, reemplazando su corazón y pulmones (donde le dispara el malo malévolo de la historia) con un sistema de soporte artificial conectado directamente a Jehuty, por lo que ni siquiera puede abandonar el mecha.

Ken Marinaris

Ken Marinaris

No tengo ninguna razón para poner de nuevo a Ken, excepto que me encanta. Ken básicamente obliga a Dingo a ayudarla a derrotar al malo mientra ella trabaja al lado del mismo como agente doble.

El juego es excelente; mejoran los gráficos y el modo de juego, pero además la historia tiene mucho más sentido que la de la primera parte, y sin duda alguna los personajes son muchísimo más entrañables (que las escenas intermedias sean animé ayuda mucho). Dingo es un guerrero noble y estoico, mientras que Ken es aguerrida y mandona. En el final “bueno” (dependiendo de cómo se desempeñe uno en el juego varios finales son posibles), por supuesto terminan juntos (o bueno, se implica fuertemente).

Pero encima de todo éste fue el primer juego que realmente satisfizo mis fantasías de pilotear un mecha sacado de algún animé. Una misión consiste en apoyar a un ejército de mechas más débiles que Jehuty el repeler un ataque por parte de otro ejército de mechas; uno se la pasa sobrevolando el campo de batalla apoyando al ejército bueno, rodeado de decenas de combatientes. Es de las batallas más espectaculares que llegué a jugar en el PS3. También hay una misión donde Dingo pilotea a Jehuty para derribar cinco cruceros espaciales con un “arma principal” que le agregan al mecha; pero primero hay que destruir las torres antiaéreas de cada crucero.

The 2nd Runner no es ni de lejos el mejor juego que he jugado en el PS3, aunque es bastante bueno. Pero sin duda alguna lo mejor que tiene es que es básicamente un animé con una duración de cerca de 10 horas (justo como una temporada), donde uno toma control del mecha en las partes de acción. Los trofeos que tiene son casi todos sencillos, aunque en la batalla espectacular que comentaba uno tiene que mantener con vida a todos los mechas del ejército “bueno”.

En pocas palabras, este juego no me decepcionó después de haber visto el avance del mismo años antes.

South Park: The Stick of Truth

Una semana después de terminar God of War: Ghost of Sparta, obtuve el platino de South Park: The Stick of Truth. Ghost of Sparta me llevó menos de 20 horas terminarlo; The Stick of Truth me llevó como dos semanas. De hecho mi historial de trofeos es como sigue; jugué y terminé Chains of Olympus, luego comencé The Stick of Truth, me detuve unas horas para empezar y terminar Ghost of Sparta y al final terminé The Stick of Truth. Todo esto ocurrió en enero de 2015, así que no quedan muchas dudas de qué hice en ese periodo intersemestral (todavía no entraba a trabajar en la UNAM).

South Park: The Stick of Truth

South Park: The Stick of Truth

Sout Park suele generar opiniones muy encontradas. Hay quienes defienden a muerte al programa y a sus creadores; otros los consideran insoportablemente vulgares; otros (casi) criminalmente políticamente incorrectos; y está la gente como yo, que a veces me divierten pero generalmente encuentro demasiado infantil para mis gustos.

No me ofendo fácilmente y entonces en general puedo disfrutar Sout Park; el problema es que, muchas veces, sinceramente no es tan divertido. Especialmente cuando lo que realmente quieren hacer es ofender a ciertos grupos, y entonces funciona exactamente igual que con muchos defensores de Donald Trump: no es tanto que apoye o defienda sus ideas, sino que ataca e insulta a los que tienen ideas diferentes. Hay gente que encuentra eso divertido; yo no, porque realmente no lo es.

Como sea, cuando Parker y Stone son divertidos, son muy divertidos. Indudablemente escatológicos, pero divertidos. Por suerte la mayor parte de los chistes en The Stick of Truth no se basan en querer insultar o escandalizar, sino en pesonajes que están muy bien definidos (y tendrían que estarlo, el programa lleva transmitiéndose por más de dos décadas). Aunque cerca del final del juego sí hay una parte extremadamente escatológica, que conozco gente que sencillamente no podría soportarla.

Mecánicamente el juego es un RPG con combate basado en turnos; no he jugado tantos RPGs, pero en general me gustan. El combate basado en turnos no tanto; soy más orientado a la acción, si no siento que estoy jugando ajedrez… para el cual apesto. Los gráficos son idénticos al programa de televisión, lo cual es admirable pero que tiene la desventaja de que si no les gusta cómo se ve el programa tampoco les va a gustar cómo se ve el juego.

La historia son la bola de mamadas que suele tener South Park, nada más con los niños jugando en un ambiente de fantasía (aunque hay extraterrestres y hombres cangrejo y gnomos, como en el programa). Cartman dirige una facción, el KKK (the Kingdom of Kupa Keep), con Butters, Token (el único personaje negro, por supuesto) y Kyle vistiéndose como princesa. La otra facción la dirige Kyle junto con Stan y Ji-Ji-Jim-Jimmy (como el trovador, por supuesto).

El juego es divertido, pero lo que tiene realmente de maravilloso es cómo los niños juegan, que es justo como yo recuerdo que jugábamos al ser niños (Parker y Stone son mayores que yo, pero no por mucho). Muchos gritos de “eso no se vale” y “te voy a acusar con tu mamá”. Eso fue lo que más disfruté del juego, realmente.

En trofeos es básicamente trivial, con un par de tareas medio repetitivas.

Me gustó bastante el juego, pero realmente es un capítulo largote del programa (de los buenos, eso sí). De cualquier manera, pienso jugar el próximo videojuego de South Park sin ninguna duda.

God of War: Ghost of Sparta

Una semana después de obtener mi platino en God of War: Chains of Olympus, obtuve el de God of War: Ghost of Sparta. Es divertido destazar mostros míticos. El juego era el segundo en God of War: Origins Collection, también un porte del PSP.

God of War: Origins Collection

God of War: Origins Collection

Laudeado como probablemente el mejor juego para el PlayStation Portable, Ghost of Sparta se defiende bastante bien en el PlayStation 3. La historia (de nuevo) son la bola de mamadas de siempre, pero es ligeramente más interesante al relatar como Kratos trata de rescatar a su hermano Deimos de… algo malo, probablemente. No importa mucho, uno destaza mostros míticos.

Jugar un juego de GoW para mí se ha vuelto medio costumbre; he obtenido el platino de 7 juegos en la serie… básicamente, todos los que tienen platino, incluyendo dos veces God of War III (una vez en el PS3 y otra en el PS4). Probablemente compre nuevo el juego que saldrá este año, aunque dudo comprar la edición especial.

Como sea, acabé muy contento con Chains of Olympus y al siguiente fin de semana me eché Gost of Sparta en 19 horas y 32 minutos (yéndome a dormir a la mitad, por cierto). A la fecha, es el juego (con platino) que menos tiempo me ha llevado completar.

Y es lo mismo de siempre, en resumen; si les gustan los juegos de GoW, les va a gustar Ghost of Sparta. A mí me gustó mucho (tanto que lo acabé en menos de 24 horas), pero no tiene nada particularmente memorable.

God of War: Chains of Olympus

Dos meses después de mi platino en Guitar Hero Metallica, obtuve mi platino en God of War: Chains of Olympus, un juego originalmente para el PlayStation Portable que sacaron (junto con God of War: Ghost of Sparta) en una colección llamada God of War: Origins Collection.

God of War: Origins Collection

God of War: Origins Collection

Este juego lo jugué a inicios de 2015; de hecho en dos días de inicios de 2015. Me llevó menos de 26 horas obtener todos los trofeos. Y esto fue unos tres años después de obtener mi trofeo en God of War III; como comenté en su momento, acabé un poco hasta la madre de Kratos y me llevó 3 años volver a la franquicia.

Me hizo bien la pausa; disfruté mucho este juego y la ira desquiciada de Kratos.

El juego es muy corto (como digo, menos de 26 horas en acabarlo) y esto es entre otras cosas porque es un porte del PSP al PlayStation 3. Como sea se siente como un juego de GoW, con una historia medio simplona, que ocurre cronológicamente antes del primer juego.

Por lo demás, son las mismas pendejadas de Kratos destazando cualquier cosa que se le ponga enfrente. Es muy divertido.

Durante un tiempo este juego fue el que tuvo mi récord de haberlo terminado más rápido; ocho días exactamente. Al siguiente fin de semana me eché el otro juego de GoW que venía en el mismo disco y de hecho ese es el que mantiene el récord actualmente, al menos de juegos que tengan trofeo de platino.

Guitar Hero Metallica

Después de mi trofeo de platino en Dead Space 3, obtuve el de Guitar Hero Metallica unos tres meses después.

Guitar Hero Metallica

Guitar Hero Metallica

Rock Band 2 y The Beatles: Rock Band fueros juegos que yo compré con gusto. Guitar Hero Metallica de hecho no lo compré originalmente; mi hermano lo tiene y un día lo puso en mi PS3. Eso registró los trofeos y de hecho ganamos uno al jugar (el de jugar como guitarrista, sin muchas sorpresas), por lo tanto cuando comencé a completar mis trofeos, me vi obligado a completar el de GHM.

No quiero decir que no me guste Guitar Hero Metallica; sólo sí prefiero Rock Band y nunca he sido particularmente fan de Metallica.

Encima de eso, no es tan fácil obtener el platino en este juego incluso con mi bot; tiene varios trofeos que requieren de los cuatro instrumentos al mismo tiempo, e incluso uno que requiere ocho instrumentos (dos bandas de cuatro integrantes cada una). Fueron meses de estarme coordinando con otros jugadores de todo el mundo para poder sacar todos los trofeos.

Para acabarla de amolar uno de los trofeos requiere la batería original del juego, porque no pude emular con mi bot las instrucciones para enviar un taquetazo fuerte. El paquete de información que el dispositivo HID envía es una cadena de bytes bastante sencilla y eso sí puedo hacerlo; pero algo debí omitir algo en la negociación que realiza el dispositivo con el PS3 al conectarse, probablemente la parte donde justo le dice qué cosas puede hacer (como especificar dónde va en la cadena de bytes la información correspondiente a la intensidad del taquetazo).

Y justo si hubiera tenido la batería hubiera podido emularlo… pero quería emularlo porque no tenía la batería.

Total que por ese entonces regresé a trabajar al INE, estaba ganando bien y me dije “fuck it” y compré la batería. Por un estúpido trofeo. En mi defensa salió barata porque ya tenía mucho tiempo de que hubiera salido el juego y además estaba en oferta.

Guitar Hero Metallica es el juego que más tiempo me llevó completar, 5 años y 6 meses: su primer trofeo lo obtuve en abril de 2009 y el último en noviembre de 2015.

Como suelen ser todos los juegos musicales, es brutal con trofeos, incluso con mi bot. Éste fue el último de mis tres juegos musicales que orginalmente tenía y que usé mi bot para completarlo; He comprado más, pero no tantos y definitivamente prefiero los de Rock Band.

De todas formas está divertido tener uno con una mayoría de rolas de Metallica y ciertamente fue interesante modificar mis programas para leer los archivos de Guitar Hero, porque no usan MIDI.

Dead Space 3

Un mes después de mi platino en The Beatles: Rock Band, obtuve el platino de Dead Space 3.

Dead Space 3

Dead Space 3

He visto una cosa muy común en videojuegos; un videojuego muy exitoso saca una secuela que no es mala, pero que definitivamente no se compara con la entrega anterior, y la crítica hace pedazos a la secuela como si sólo hubiera que criticarla en relación al juego anterior, no por sus propios méritos.

Dead Space 3 es un buen juego; nada más no es tan bueno como Dead Space o Dead Space 2.

Isaac Clarke se encuentra una vez más perseguido por necromorfos, ahora en un planeta congelado al que él llega para rescatar a Ellie, su novia del juego anterior. La historia a estas alturas del partido ya no tiene mucho sentido, pero a mí eso no me molestó mucho; el juego sigue consistiendo en usar herramientas para desmorir necromorfos y hay varias escenas de acción espectaculares.

Disfruté mucho este juego, pero sí tuvo la mala suerte de ser la secuela a dos juegos mucho mejores. Como sea está divertido y no es terriblemente complicado en trofeos; ciertamente no tiene un trofeo similar al de la entrega anterior donde sólo se podía salvar 3 veces.

Como suele ocurrir con muchas terceras partes que no les van muy bien, éste juego al parecer será lo último que sabremos de Isaac Clarke y de la infección de necromorfos que por fin llega al planeta Tierra. El juego de hecho termina con Isaac sacrificándose para salvar a Ellie, pero el único DLC lo revive (de alguna manera) y lo lleva de regreso a la Tierra, donde él y su compañero encuentran al planeta atacado por los alienígenas responsables de todo lo que ha ocurrido.

Hubiera sido entretenido averiguar qué pasaba, pero no se ve que vaya a ocurrir, y la verdad tal vez es para bien; el último juego es disfrutable, pero ya era un poco patear el cadáver de un caballo hacía ya tiempo muerto. Por si eso no fuera poco, EA (Electronic “It’s in the Game” Arts) decidió cerrar el estudio responsable de la serie, Visceral Games, este año, así que eso fue como el último clavo en el cofre de Dead Space.

Como sea es de las series de ciencia ficción de horror más divertidas que he jugado y espero que algo igual de novedoso ocupe su lugar. Siempre habrá lugar en el espacio muerto para historias de ciencia ficción con mostros.

The Beatles: Rock Band

Después de mi trofeo de platino en Rock Band 2, obtuve (también con ayuda de mi bot) el de The Beatles: Rock Band.

The Beatles: Rock Band

The Beatles: Rock Band

Para mí The Beatles: Rock Band es el pináculo de los juegos musicales con instrumentos con teclas de plástico, pero la verdad no es tanto por el juego sino por la música de los Beatles. Preordené el juego (con instrumentos) para mi hermano y ha sido de los juegos musicales que más he jugado.

Por lo demás, es un juego de Rock Band. Con la música de los Beatles.

En trofeos es todavía más brutal que Rock Band 2, porque incluye ejercicios de batería que, de nuevo, si alguien los puede pasar todos tal vez debería dejar de estar perdiendo tiempo con videojuegos y comenzar a ensayar en una batería de verdad.

Fue después de este juego que yo percibí que los juegos musicales estaban pasando de moda, y me parece que nunca se recuperaron. Incluso con Rock Band 4 (que tengo para mi PS4) y Guitar Hero Live, el género sencillamente ha dejado atrás sus mejores días, y me parece que así será por varios años más.

Rock Band 2

Después de obtener mi trofeo de platino en Batman: Arkham City, obtuve el platino en Rock Band 2.

Rock Band 2

Rock Band 2

Ya he platicado los detalles técnicos de cómo obtuve los trofeos de Rock Band 2 en mi serie de Rock Band Tools. Es de las cosas más divertidas que he hecho con computadoras en mi vida.

El juego es la secuela de Rock Band, supongo que a estas alturas ya nadie necesita que se le explique de qué consiste. En particular, la selección musical está entretenida y sigue siendo muy divertido estar aporreando teclas de plástico y creyendo uno que es un rock star aunque no podamos tocar ni la puerta.

En trofeos es brutal; incluso con teclas de plástico, pero he leído de bateristas profesionales que si alguien es capaz de sacar estrellas doradas en todas las rolas de Rock Band 2 con la batería, que probablemente esté listo para intentar una batería de verdad.

Por lo que no me arrepiento de haber escrito mi bot que tocara por mí.

Mis juegos musicales son de los pocos que juego nada más por placer, aunque ya haya sacado todos sus trofeos con ayuda de mi bot. Me siguen pareciendo increíblemente entretenidos, y me entristece un poco que hayan pasado de moda. Aunque hay otros juegos musicales (no necesariamente con instrumentos) que me gustaría probar, como los de la serie Hatsune Miku: Project DIVA, sólo que siguen siendo escandalosamente caros aunque hayan salido hace años. Nada más bajen un poco de precio yo los voy a jugar.

Y quiero ver si puedo adaptar mi bot a ellos.

Grand Theft Auto V

Dos semanas después de sacar mi platino en Batman: Arkham City, saqué el de Grand Theft Auto V.

Grand Theft Auto V

Grand Theft Auto V

Ya he escrito acerca de GTA y lo mucho que significa para mí como gamer. También escribí acerca de cómo este juego lo compré nuevo; de hecho lo pre-ordené. Es el único juego con el que he hecho eso.

(Todas esas entradas las pueden buscar en el blog usando la palabra clave theft).

Como sea, GTA5 fue algo decepcionante para mí. Es, justo como el anterior que reseñé, Batman: Arkham City, uno de los mejores juegos de la historia, y de hecho sigue vendiéndose bastante bien dado el componente en línea del mismo. Pero a mí no terminó gustándome tanto como GTA4.

Los protagonistas están bien (en particular Trevor es cagadísimo), y el mundo es enorme con cientos de cosas que se pueden hacer, algunas de ellas incluso divertidas. Pero no sé, para mí nunca fue igual el conducir a través de Los Santos que hacerlo en Liberty City. Los asaltos están padres, pero la verdad siempre ha sido mucho más emocionante para mí el asalto al banco en GTA4 que los que vienen en GTA5.

Igual y fue sencillamente que no estaba disfrutando mucho jugar videojuegos en esa época; o tal vez que lo jugué en mi PS3, donde todo es lentísimo. A lo mejor debería intentarlo de nuevo en mi PS4.

Como sea; me llevó seis meses obtener el platino de GTA5, y luego otro año y medio el sacar el 100% de los trofeos en línea (en parte porque los mismos tardaron meses en aparecer).

La memoria que tengo de GTA5 es, básicamente, de una sensación de hartazgo cerca del final. Nunca me pasó eso con GTA4 (de hecho, lo jugué un poco hace unas semanas), y no me queda claro por qué sí me ocurrió con GTA5. Creo que sí tiene que ver con el desempeño del juego, especialmente el componente en línea, que tardaba horas en cargarse y en conectarse.

Yo creo que eventualmente compraré la versión para PS4 y lo probaré ahí; como van las cosas, R no sacará GTA6 en unas dos décadas de cualquier forma.

Batman: Arkham City

Unos días después de obtener mi platino en Zone of the Enders, obtuve el platino de Batman: Arkham City.

Batman: Arkham City

Batman: Arkham City

Debo hacer notar que el platino de Batman: Arkham City me llevó unos tres meses. Obtener el 100% de los trofeos me llevó otro año más. Los desafíos de peleas que trae el juego en DLC son complicados, por decir lo menos.

Arkham City es, sin hipérbole, uno de los mejores videojuegos en la historia; y en mi opinión personal yo estoy dispuesto a decir que (al menos de los videojuegos que yo he jugado) es de hecho el mejor. Y ni siquiera soy original al decir eso; el juego tiene un 96% de calificación en Metacritic, lo cual es bastante raro.

Es (abusando ahora sí un poco de la hipérbole) básicamente perfecto. Los gráficos, el sonido, el espectacular soundtrack, el modo de juego, la historia (el primer juego de la serie Arkham podría haber entrado en la continuidad de los cómics de DC de esos años; este segundo juego comienza a establecer que el universo Arkham existe en su propio Elseworld), la actuación (Mark Hamill y Kevin Conroy regresan de la serie animada a interpretar al Joker y a Batman)… es de verdad un manjar para todos los sentidos. Venga, hasta las imágenes publicitarias son de las más hermosas que he visto.

Catwoman

Catwoman

El sistema de combate en Batman: Arkham City perfecciona el que venía de Batman: Arkham Asylum, elevándolo al que yo creo es de hecho su máximo en todos los juegos de Arkham. Es casi un juego de ritmo, donde uno aprende a leer los ataques de los criminales que quieren madrear a Bats y responder de acuerdo de tal forma que el combo no se pierda, utilizando puñetazos y patadas (obviamente), pero además también una variedad de gadgets que imposiblemente el Caballero de la Noche lleva en su cinturón.

La historia continúa la del primer juego, donde toda una sección de Gotham (justo Arkham City) ha sido básicamente militarizada para albergar a los prisioneros tanto del Asilo Arkham y criminales comunes y corrientes. Bruce Wayne va a dar un discurso oponiéndose a la maniobra, cuando es secuestrado y aventado dentro de Arkham City, donde el doctor Hugo Strange revela (como suele hacer siempre en cada Elseworld de DC) que sabe que Wayne es Batman. Wayne (después de partirle su madre al Pingüino y sus secuaces de manera espectacular) hace que Alfred le mande un drone con el batitraje para que se convierta en el Caballero Nocturno y comience a resolver la trama de Arkham City y el Protocolo 10, que Strange ominosamente refiere en su corta conversación con él.

Salen básicamente todos los villanos importantes de Batman en el juego; hay giros inesperados espectaculares (especialmente cerca del final), y de verdad es tan bueno que no hay mucho más que yo pueda decir, excepto que probablemente deberían jugarlo. No tienen que completar todas las misiones secundarias, ni mucho menos los DLC; incluso nada más con la historia principal el juego es excelente.

En trofeos es brutal, pero justo. El platino (como mencioné arriba) es relativamente sencillo de obtener. Pero los trofeos de combate en el DLC son endemoniadamente difíciles. No son imposibles (yo los saqué), pero sí requieren sentarse y practicar y practicar y practicar; y después de eso probablemente practicar un poco más. En particular porque durante todo el juego uno actúa como Batman (excepto unos cuantos episodios como Gatúbela), pero en el DLC uno pelea como distintos personajes de la Batifamilia, incluyendo Robin y Nightwing.

El juego no es mi favorito, pero ciertamente está cerca. Es de los pocos juegos que de repente agarro y lo vuelvo a jugar, nada más por lo endemoniadamente divertido que es. He acabado la historia principal unas tres o cuatro veces (pero los trofeos de Riddler sólo los he hecho una vez; que se pudran, son cientos de coleccionables). Y de hecho tengo la remasterización de los dos primeros juegos de Arkham para el PS4, así que voy a volver a sacar otra vez todos esos trofeos.

Y la verdad no me molesta la idea; son juegos espectaculares y vale la pena jugarlos múltiples veces, en particular esta segunda parte.

Zone of the Enders

Casi tres meses después de mi platino en Prince of Persia: The Two Thrones, saqué el platino de Zone of the Enders.

Zone of the Enders HD Collection

Zone of the Enders HD Collection

Cuando estaba estudiando la maestría, en algún momento vi el avance de Zone of the Enders: The 2nd Runner. Esto no era lo común en esa época; YouTube no existía como lo hace ahora y uno conseguía videos en Internet como se pudiera. Más aún, la gente no veía avances de videojuegos de manera regular.

Como sea, el avance me fascinó; la animación es muy buena, con diseños de personaje muy agradables… y sí, en particular me refiero a Ken Marinaris.

Ken Marinaris

Ken Marinaris

Pero la verdad lo espectacular del avance es Beyond the Bounds, la maravillosa música que suena a lo largo del juego. Cuando vi el avance, decidí que quería jugar ese juego, pero en ese entonces estaba en mi hiato de décadas de jugar videojuegos en consolas, y además era un juego para el PlayStation 2, que ni siquiera me pasaba por la cabeza comprar.

Años después que mi hermano me regaló mi primer PlayStation 3 (ahora tengo 2) descubrí que había salido la remasterización en HD de los dos juegos, así que la compré y con cierta emoción comencé a jugar la primera parte.

Y me decepcioné bastante. La cosa es que el avance es del segundo juego; el primero es otra cosa.

En una colonia de Júpiter ocurre un ataque y un niño que huye del mismo se encuentra con un “Marco Orbital”, Jehuty, que es básicamente un mecha con una inteligencia artificial, ADA, que es bastante divertida. Con ayuda de ADA el niño, Leo, comienza a pelear contra la invasión y rescatar a la gente de la colonia, con el plan de llevar a Jehuty con “los buenos”.

El juego consiste entonces en controlar a Jehuty y destruir otros robots, en medio de esta historia de ciencia ficción. El modo de juego está bien, pero tirando a mediocre; en su defensa, es una remasterización de un juego de hace más de quince años. Eso no fue lo que molestó; lo que me molestó es que Leo, el protagonista, es a whiny little bitch.

De verdad, se la pasa quejándose todo el tiempo. Es de los personajes más desagradables que he sufrido en un videojuego.

El juego es relativamente sencillo, incluyendo trofeos, pero me llevó cerca de tres meses porque de verdad no aguanté a Leo. La inteligencia artificial de Jehuty, ADA, compensa esto bastante, pero de cualquier forma el juego hubiera sido mucho mejor sin Leo.

Independientemente de Leo, las escenas intermedias del juego no son animé, como en el segundo juego; son animadas con el motor del juego, y la verdad bastante chafas.

Zone of the Enders no es un mal juego, pero sí fue una decepción después de ver el avance. Y no me arrepiento de haberlo jugado; está entretenido y además sí vale la pena jugarlo para poder disfrutar más la segunda parte, de la que escribiré en su momento.

Prince of Persia: The Two Thrones

Dos semanas después de sacar mi platino de Dead Space 2, terminé la trilogía del Príncipe de Persia al sacar el platino de Two Thrones.

Prince of Persia Trilogy

Prince of Persia Trilogy

Dejé pasar un tiempo después de Warrior Within antes de empezar The Two Thrones, porque como dije en mi reseña no me gustó tanto. Por fortuna, todo el mal sabor de boca que me había dejado la segunda entrada de la trilogía es completamente lavado por esta última entrega.

Muchas de las críticas que se le hicieron a Warrior Within se basaban en el hecho de que el príncipe era un personaje completamente distinto (y mucho más desagradable) que el del primer juego. Ubisoft escuchó a sus fans y resolvió la dicotomía de una manera elegante y fabulosa.

Era su hermano gemelo malvado.

Bueno, no exactamente; pero resulta que la exposición a las arenas del tiempo fue lo que desarrolló la personalidad desagradable (y violenta) del príncipe del segundo juego, ocultando al simpático y gentil príncipe del primer juego. En esta segunda parte el príncipe regresa a Babilonia junto con Kaileena (por razones) y la descubre bajo sitio por las fuerzas del malvado visir del primer juego. Kaileena es prontamente secuestrada y luego sacrificada con la daga del tiempo, lo que convierte al visir en un ser superior y termina de liberar la personalidad oscura del príncipe, por lo que el mismo alterna control entre las dos personalidades todo el juego, lo cual está increíble porque ambos príncipes tiene habilidades y poderes diferentes.

Prince of Persia: The Two Thrones

Prince of Persia: The Two Thrones

Este juego es el pináculo de los juegos del Príncipe de Persia, me parece. Es endiabladamente divertido (especialmente con la nueva mecánica del príncipe malévolo), con una historia increíble que ata los cabos de los dos primeros juegos, y encima de todo regresa Farah, la princesa del primer juego, y tienen la decencia de vestirla de manera inteligente y hacerla de nuevo la compañera e igual del príncipe.

Farah

Farah

Me encantó este juego y mucho de ello tiene que ver con lo bien que culmina la historia del príncipe. Me gustó mucho el respeto que le dieron a los personajes; por ejemplo, el príncipe se gana el respaldo de su pueblo cuando ven cómo pelea en contra de los invasores y cómo libera a los ciudadanos. Además, como Farah no recuerda al príncipe (en esta línea temporal nunca se conocieron, porque se destruyeron las arenas del tiempo), él tiene que ligársela de nuevo desde cero, lo cual es hilarante.

Al final (una vez derrotado el visir) el príncipe se enfrenta a su lado malévolo; esto refleja (je) lo que el juego original hacía hace décadas. Pero en este juego la que salva al príncipe es Farah, y lo hace sin violencia. Y cuando por fin termina la aventura, Farah le pregunta quién es él, y el príncipe comienza a relatarle la historia usando el monólogo con el que comienza el primer juego.

Es un final perfecto.

En trofeos la verdad ni siquiera los recuerdo; estaba muy ocupado disfrutando el juego, pero esto probablemente quiere decir que no son muy difíciles.

La trilogía del Príncipe de Persia son tres muy buenos juegos (incluyendo el segundo, en el peor de los casos para poder disfrutar completamente el tercero), y sin duda alguna de mis favoritos. Hay otros dos juegos del príncipe para el PS3, y uno de ellos llegué a jugarlo, pero hablaré de ello luego.

Y probablemente pasarán años antes de que veamos una nueva entrega del príncipe; las razones son fabulosas, y con gusto las relataré en otra entrada.

Dead Space 2

Cinco meses después de sacar los platinos de las primeras dos partes del Príncipe de Persia, saqué el platino de Dead Space 2.

Dead Space 2

Dead Space 2

La primera parte de esta serie me encantó, recorriendo sus corredores claustrofóbicos infestados de necromorfos mientras uno guía al ingeniero Isaac Clark en sus heróicos esfuerzos por mantener al USG Ishimura a flote. Es un extraordinario juego de horror de supervivencia, que además de todo tiene una extraordinaria historia de ciencia ficción.

Dead Space 2 no es un juego de horror de supervivencia; es un juego de acción de balazos… o bueno, no exactamente porque en general Isaac nunca emplea pistolas, únicamente herramientas, pero la idea es la misma. Toda proporción guardada, es más o menos la diferencia entre Alien y Aliens.

Y a mí me encantó porque es un extraordinario juego de acción, que además de todo tiene una extraordinaria historia de ciencia ficción.

Después de haber sido rescatado en su nave de escape, prontamente internan a Isaac en un asilo mental en el Sprawl (fabulosa referencia a la trilogía ídem de William Gibson), una estación espacial que orbita Titán que a su vez orbita Saturno. Técnicamente lo están tratando porque no recuerda los eventos que ocurrieron en el USG Ishimura; más adelante nos enteramos de que están tratando de sacar información de su cerebro relacionada con los alienígenas responsables de la infestación de necromorfos.

Nada más comienza el juego, una nueva infestación se necromorfos comienza en el Sprawl, y una vez más Isaac tiene que tratar de escapar, primero del asilo y luego de la estación espacial que (como era de esperarse) comienza a literalmente caerse a pedazos.

El juego es tonalmente muy distinto del primero; en Dead Space Isaac no dice una sola palabra a lo largo de todo el juego, mientras que en la segunda entrega comienza a hablar casi de inmediato. No hay realmente ese ambiente claustrofóbico como en el Ishimura, ni tampoco tantos sustos; es sólo la angustia de estar siendo perseguido todo el tiempo por un ejército de necromorfos.

Ah, e Isaac se la pasa todo el tiempo viendo y oyendo a su novia muerta, Nicole.

Como en el juego anterior, Isaac encuentra y se mantiene en comunicación con distintos compañeros y/o antagonistas a lo largo del juego; Daina, una mujer que dice querer ayudarlo para que al final resulte que lo traiciona porque es una enviada de la iglesia de la Unitología; Tiedemann, el gobernador de la estación espacial, que básicamente sacrifica a todos los civiles de la misma tratando de salvar el sector gubernamental (Isaac termina infiltrando ese sector, desatándoles a los necromorfos en el proceso); Stross, un demente científico que estaba con él en el asilo; y Ellie, una piloto que sólo trata de salir de ahí con vida.

Qué personaje es Ellie; en gran medida la historia del segundo juego vale la pena por ella. En algún momento Ellie le pregunta a Isaac a qué se dedica, y cuando le dice que es ingeniero Ellie sencillamente dice “geek”.

El juego es maravilloso y tiene varias de las mejores escenas de acción en la historia del mundo mundial; en particular, en un momento Issac tiene que alinear una antena porque algo estación espacial, y después se lanza a través del espacio de regreso hacia la estación, evadiendo obstáculos en el camino. El video que ligo no es un cutscene; uno guía a Isaac en su pequeño viaje espacial, y es de las cosas más emocionantes que yo haya hecho en un videojuego.

Encima de todo, la historia del juego tiene la sutileza de que Isaac no solamente tiene que enfrentarse a la iglesia de la Unitología, que quiere convertir a toda la humanidad en necromorfos; a Tiedemann y las fuerzas gubernamentales, que quieren suprimir toda la información del desastre en el Ishimura y ahora el Sprawl; y a los necromorfos que quieren destazarlo vivo. Además de todos esos adversarios, Isaac pelea todo el juego tratando de recuperar la cordura y entender por qué sigue alucinando con Nicole.

En trofeos el juego presenta uno de los desafíos más entretenidos (y frustrantes) con los que he lidiado; completar el juego en la dificultad hard core, que no es que sea realmente muy difícil, pero que sólo permite salvar tres veces en todo el juego. Mientras estaba jugando esta parte, en algún momento había avanzado ya varios niveles después de mi primer juego salvado, para morir estúpidamente a manos de un necromorfo kamikaze. Literalmente se me rompió el corazón ese día.

Fuera de eso los trofeos son en general sencillos.

Dead Space 2 es uno de los mejores juegos que yo he jugado; es tonalmente distinto de Dead Space, pero en mi opinión de hecho lo supera, y si pueden deberían jugarlo. Cuesta menos de ciencuenta pesos en Steam.

Prince of Persia: Warrior Within

Cinco días después de obtener el platino en Prince of Persia: The Sands of Time, obtuve el platino de Prince of Persia: Warrior Within.

Esto podría parecer que contradice mi varias veces enunciado comentario de que no juego realmente tanto; pero en total me llevó seis meses terminar con The Sands of Time y siete con Warrior Within. Lo que ocurrió fue que empecé la primera parte, un mes después acabé la historia (pero no obtuve el platino) y comencé la segunda parte (estaba emocionado con continuar la historia). Meses después terminé Warrior Within (ahorita explico por qué), y cuando llegó la hora de sacar el platino decidí sacar primero el de The Sands of Time. De ahí la diferencia de unos cuantos días.

Como sea, Prince of Persia: Warrior Within forma parte de la misma triología que Prince of Persia: The Sands of Time.

Prince of Persia Trilogy

Prince of Persia Trilogy

Warrior Within deja mucho que desear, por decir lo menos, comparado con The Sands of Time. Mecánicamente el juego es muy similar al anterior (aunque mucho más inestable, al menos en mi PS3), pero la historia y el tono de la misma son decepcionantes si los comparamos con su predecesor.

Siete años después de sus aventuras en la primera entrega, el príncipe se ve obligado a huir de un monstruo hecho de sombras que lo persigue para desmorirlo, que era su destino por haber liberado las arenas del tiempo. Buscando cómo librarse del mostro, le informan que por haber estado jugando con las arenas del tiempo ha sido maldecido. El príncipe, bruto como es, decide ir al lugar donde crearon las arenas del tiempo: la (ingeniosamente llamada) Isla del Tiempo, donde vive la (!) Emperatriz del Tiempo, y evitar que las arenas sean creadas en primer lugar.

Todo el juego ocurre en la Isla del Tiempo, pero el príncipe debe viajar a distintas épocas de la isla utilizando portales para activar y desctivar mecanismos. Además el mostro persigue constantemente al príncipe, que sólo puede escapar porque al parecer el mostro no puede atravesar agua. La historia, como suele ser cuando hay viajes en el tiempo involucrados, es un sinsentido de proporciones bíblicas. Eso no me molesta, necesariamente.

El problema es que la historia transforma al príncipe del elegante, engreído y sin embargo entrañable muchacho de la primera parte, en un héroe de acción genérico de los noventas; mal afeitado, atormentado y permanentemente encabronado.

Prince of Persia: Warrior Within

Prince of Persia: Warrior Within

Farrah, la maravillosa princesa de la primera parte no existe en esta segunda entrega, lo que se medio justifica, porque justamente toda la historia del primer juego resulta en que la princesa nunca llegue a conocer al príncipe. El problema es que es sustituida por dos femme fatales genéricas de los noventas: vestidas de forma muy sexy pero que no tiene el menor sentido, que se portan com perras y completamente unidimensionales.

La primera es Shahdee, que trabaja para la Emperatriz del Tiempo:

Shahdee

Shahdee

Y la segunda es Kaileena, quien por supuesto resulta ser la Emperatriz del Tiempo:

Kaileena

Kaileena

La verdad no disfruté tanto Warrior Within. Sigue habiendo peleas con espadazos y hartos brincos por las paredes; pero hay mucho más énfasis en el combate y el príncipe puede ahora intercambiar armas e incluso lanzarlas. La metódica exploración acompañado de Farrah intercambiando comentarios coquetos queda en el pasado, para ser reemplazada por estar pelando con villanos genéricos cada que uno dobla una esquina (y los degenerados reaparecen, encima de todo).

Siendo justos, era difícil satisfacer las expectativas impuestas por el primer juego; pero el cambio de tono sí es tan brutal que incluso desconcierta. Por poner un ejemplo, la música del primer juego son instrumentos y vocalizaciones que evocan el medio oriente, mientras que la música del segundo es más bien metal con mucho énfasis en batería y guitarra eléctrica.

Por eso me tardé meses en acabar Warrior Within, además de que es de los juegos más inestables que he jugado en el PS3. No me arrepiento; no es un mal juego, nada más es algo completamente distinto al anterior y en general decepciona en comparación. Que, de nuevo, siendo justos era casi imposible que no ocurriera: el primer juego es literamente de los mejores que se han hecho en toda la historia del mundo mundial.

Como sea, sí fue algo hartante el sacar el trofeo de platino de Warrior Within; no porque fuera difícil, sino porque ya no quería jugarlo. Por suerte, es el único juego del Príncipe de Persia donde eso me ha ocurrido.

Prince of Persia: The Sands of Time

Cuatro meses después de conseguir mi platino en Lollipop Chainsaw (les digo que no juego tanto), conseguí el platino de Prince of Persia: The Sands of Time.

Prince of Persia Trilogy

Prince of Persia Trilogy

Ahorita entro en detalle con el juego; primero quiero mencionar que el Príncipe de Persia tiene un papel muy importante en mi vida como gamer. No sólo fue de los primeros videojuegos decentes que jugué en una computadora, sino que además fue (indirectamente) de las razones por las cuales volví a jugar videojuegos.

A finales de los ochentas mi mamá, para escribir su tesis de maestría en WordPerfect 4.2, se compró una vieja (incluso en esa época) PC 8088 con 640k de memoria RAM y dos lectores de discos floppies de 5¼ pulgadas, con una tarjeta de video Hercules y un monitor monocromático “verde y negro”. Sin disco duro y con únicamente el altavoz de la computadora para hacer bips y bops. Era una computadora Printaform, clon de IBM.

De alguna manera esa computadora definió varios aspectos de lo que sería mi vida; fue la que causó que comenzaran a interesarme las computadoras y que eventualmente estudiara un doctorado en Ciencias de la Computación; fue donde aprendí a programar en BASIC (que todo mundo sabe causa daño cerebral permanente); fue donde comencé a escribir pendejadas que generalmente sólo yo leía; y fue donde comencé a jugar videojuegos piratas (junto con un Famicon que estoy seguro era fayuca ilegal).

Uno de estos videojuegos piratas fue Prince of Persia, el original de Jordan Mechner (o bueno, el portado de la Apple ][ a las PCs compatibles con IBM). Fue de los primeros juegos que terminé y me parece que si lo instalara en DosBox podría volver a terminarlo sin muchos problemas.

También jugué Prince of Persia 2 y lo terminé, si bien no me gustó tanto; y después le perdí la pista al príncipe (no me perdí de mucho, al parecer).

Al mero inicio de mi posgrado, el compañero de departamento de Juan se compró un Xbox original y procedió a hackearlo casi de inmediato para poder jugar juegos piratas; uno de ellos fue Prince of Persia: The Sands of Time, que yo no jugué, pero sí vi cómo Juan lo jugaba. Cuando mi hermano me regaló mi PS3 y vi que habían remasterizado la versión para PS2 (junto con sus dos secuelas) para el PS3, lo compré y eventualmente llegué a jugarlo.

De ese juego es del que voy a hablar hoy, del que obtuve su platino en agosto de 2013.

Prince of Persia: The Sands of Time

Prince of Persia: The Sands of Time

El Príncipe de Persia original, que yo jugué en la 8088 de mi mamá, era un juego revolucionario para su época. Las animaciones del príncipe eran mucho mejores que cualquier cosa que se hubiera intentado antes; la historia era bastante entretenida (si bien algo choteada y predecible); la música era extraordinaria; los niveles difíciles sin ser frustrantes; y el combate (con espadas) de hecho yo no creo que fuera superado hasta que salió esta secuela que reseño.

Prince of Persia: The Sands of Time jugó un papel similar en el PS2 y el Xbox original cuando salió en 2003; un juego con gráficos maravillosos para su época, con una historia bastante entretenida (si bien algo choteada y predecible), con música extraordinaria, niveles difíciles sin ser frustantes y un combate (con espadas) que me parece fue lo mejor en su momento.

Y la capacidad de poder deshacer los últimos segundos de juego al usar la Daga del Tiempo.

La mecánica introducidad por la Daga del Tiempo creo que hizo que nos explotara la cabeza a todos los que la vimos por primera vez en su momento; es una idea ridículamente sencilla y genialmente implementada que le da una dimensión estratégica mucho más profunda al juego. Pero además, la princesa que en el juego original de 1989 jugaba un triste papel de damisela en desgracia, aquí se vuelve compañera, aliada, amante y traidora, lo que vuelve a un personaje de por sí entrañable en una de las mejores cosas del juego.

El juego arrasó con todos los premios habidos y por haber de ese año (en particular me gusta la categoría que ganó en Penny Arcade: Best Absolutely Everything); y me parece que terminó influyendo juegos tan disímiles como son Uncharted y sin duda clones sutiles como God of War.

Y yo no jugué ese juego; yo jugué una remasterización para el PS3 diez años después.

No es una crítica del porte al PS3, me parece que es competente (aunqe la trilogía remasterizada tiene más bugs que el promedio de juegos que yo he jugado en el PS3); es sencillamente que cuando por fin lo jugué yo (en lugar de ver a Juan jugarlo), ya había jugado cosas como Uncharted y God of War, y el juego sencillamente no se compara muy bien ante estas muestras más modernas.

De todas maneras lo disfruté mucho (aunque sí muestra su edad) y en trofeos es en general bastante noble. Tiene un trofeo que requiere que uno no regrese el tiempo más de 20 veces, lo que es medio frustante porque es la mecánica más divertida del juego, pero fuera de eso todos los trofeos salen fácilmente.

Los juegos tipo Prince of Persia son básicamente los que categorizan a mis preferidos en PlayStation; juegos de un solo jugador de tercera persona donde la historia es entretenida y el modo de juego es divertido. La enorme mayoría de los juegos que juego (y que aquí he reseñado o reseñaré) son así, con el extremo opuesto siendo los juegos multijugador de primera persona donde (básicamente) no existe la historia, como Call of Duty o Battlefront. Y no necesariamente digo que el modo de juego de estos juegos no sea divertido; sólo no suele serlo para mí.

Como sea; a pesar de que lo jugué 10 años después de que debí haberlo hecho, Prince of Persia: The Sands of Time es muy bueno y me parece que todo gamer debería jugarlo, aunque fuera un rato.

O ver a un bueno amigo hacerlo, en el peor de los casos.

Lollipop Chainsaw

Resulta que me puse a hacer cuentas. Después de sacar el platino en L.A. Noire, el siguiente que obtuve fue el de Lollipop Chainsawhace cuatro años y medio, en abril de 2013.

Esto es medio ridículo, sí ando ocupado, pero creo que sí debería ser capaz de al menos hacer reseñas de mis videojuegos y películas; casi nunca me salen muy largas de cualquier manera. Y si lo sigo posponiendo me voy a morir antes de acabar.

Así que aquí está, casi cinco años después, mi reseña de Lollipop Chainsaw.

Lollipop Chainsaw

Lollipop Chainsaw

Lollipop Chainsaw es un juego hack & slash, como God of War, Dante’s Inferno o Bayonetta. Su punto de originalidad es que la protagonista, Juliet, es una porrista preparatoriana, que está un día a punto de reunirse con su novio cuando llegan los zombies y lo muerden, por lo que Juliet lo decapita y utiliza un encantamiento para mantenerlo con vida como una cabeza colgando de su cintura.

Resulta que toda la familia de Juliet se dedica a combatir amenazas sobrenaturales, así que la linda porrista se dirige a su escuela a tratar de salvar a sus compañeros de las hordas de zombies que la atacan.

Quiero ser muy claro en que el personaje de Juliet es una caricatura del estereotipo gringo de la güera tonta y que su diseño visual está sexualizado más allá de las peores fantasías adolescentes de un hombre que probablemente no sepa cómo comunicarse con una mujer de carne y hueso. Nada de eso me importa; Juliet es muy linda y a mí me encanta.

Juliet

Juliet

Como pueden ver en la imagen, el arma preferida de Juliet es una sierra eléctrica (con detalles rosas, por supuesto), que es lo que da la mitad del título al juego (“chainsaw”). Los “lollipops” son las paletitas tipo Tutsi-Pop que Juliet consume para recuperar HP. Porque ya saben cómo se ve cuando Juliet se mete una en la boca.

El juego recibió bien merecidas críticas por el triste papel que juega Juliet como modelo femenino; aunque, al igual que la versión Harley de Suicide Squad, no es difícil encontrar montones de muchachas en convenciones de videojuegos haciendo cosplay de Juliet. No me voy a meter yo en ese tema; a mí me encanta Juliet.

Como videojuego, Lollipop Chainsaw está bastante divertido. Aunque no tan preciso como God of War o incluso Dante’s Inferno en sus controles, está divertido andar rebanando zombies con una sierra eléctrica y ver a Juliet pegar brincos de porrista al hacerlo. Además, los zombies no salpican sangre al ser mutilados; en su lugar explotan en arcoírises y corazoncitos y estrellitas. Y por último, a mí no me molesta que con cada brinco que pega Juliet, la linda porrista enseña los calzones. Que es por supuesto lo que hacen las porristas, en general, al andar pegando de brincos.

La historia es medio retrasada mental; además del novio decapitado y una familia que caza zombies, Juliet tiene un sensei japonés que es una caricatura (ligeramente racista) de Miyagi; los jefes antagonistas son zombies con temas musicales y más ridículos que la misma Juliet; y todo el tiempo Juliet mantiene conversaciones con su novio donde muestra constantemente que su coeficiente intelectual probablemente no supere al de una maceta.

Nada de eso importa; los niveles están divertidos, la música es espectacular, hay varios mini juegos divertidos y por retrasada mental que sea, Juliet es genuinamente encantadora. Y no hablo de sus senos y trasero (aunque, repito, a mí no me molestan); es un personaje bien intencionado (si bien no muy inteligente) que trata de hacer lo correcto y que siempre trata de mantenerse alegre y positiva.

Y su minifalda es realmente un cinturón muy grueso y eso me encanta; pero de verdad no sólo por eso me gustó el videojuego.

En trofeos el juego es muy noble; me tomó como cinco semanas sacar todos los trofeos. Que probablemente contribuyera a cuánto me gustó; nunca llegó el punto en que me hartara el estar persiguiendo algún trofeo.

Dicho todo lo anterior, no he vuelto a tocar Lollipop Chainsaw desde que saqué su platino. Lo cual no es raro conmigo (mi pila de juegos por jugar se acerca peligrosamente a cien); lo que es raro es que la verdad no se me antoja, aunque lo recuerdo muy cálidamente.

Que probablemente tenga que ver con la cintura de Juliet, pero bueno.

Como sea, yo sí recomiendo ampliamente Lollipop Chainsaw; es divertido, uno mata zombies que explotan en corazoncitos rosas y además se puede disfrutar el oír a Juliet decir todas sus pendejadas mientras menea sus caderas al perseguir zombies para decapitarlos.

L.A. Noire

Hace como ocho meses que no escribo acerca de mis platinos, así que supongo es hora de que vuelva a hacerlo. Digo, saco pocos platinos al año, pero si escribo acerca de ellos a un ritmo aún menor entonces nunca voy a acabar.

Después de obtener mi platino en WipEout HD, el siguiente que obtuve fue el de L.A. Noire.

L.A Noire

L.A Noire

No me acuerdo dónde compré mi copia de L.A. Noire; todavía se ve como nueva. Recuerdo que tuve que comprar el season pass para poder jugar los DLC, así que no debió ser una copia nueva. Probablemente lo compré en el gabacho, pero ya no me acuerdo.

Como sea; lo compré porque todo mundo decía que era un muy buen juego, y porque es un juego de RockStar (R), los desarrolladores de Gran Theft Auto, Red Dead Redemption y similares.

Y es un muy buen juego; de hecho me parece que se ve mejor que Gran Theft Auto V (al menos en el PS3), las animaciones faciales son de las mejores que existen en la séptima generación, toda la estética de los 40s gringos es muy padre (los trajes de los agentes están súper chidos), los carros son bellísimos y ciertamente es interesante jugar un juego open world donde no se puede estar matando gente ni atropellando peatones así nada más.

El único problema es que no es un muy buen juego para mí.

Uno juega (la mayor parte de la historia) como el agente Cole Phelps, un veterano de la campaña del Pacífico gringo en la Segunda Guerra que se mete de detective en Los Angeles en 1947. Uno tiene que atender casos que van desde ladronzuelos hasta asesinos seriales, y la mecánica es buscar evidencia en la escena del crimen, interrogar testigos y/o sospechosos e ir y atrapar al sospechoso principal. En medio a veces hay persecusiones (a pie o en automóvil) y peleas a puñetazos o balazos.

Investigar las escenas de los crímenes me gustó, especialmente por el sistema de que el DS3 vibra cuando uno está cerca de una pista. Se sentía como las aventuras gráficas de los noventas modernizadas al siglo XXI. Las partes de acción son entretenidas, y ciertamente un cambio novedoso de GTA o RDR donde uno básicamente le dispara a todo lo que se mueve.

Interrogar a testigos y/o sospechoso lo odié con la intensidad de diez mil soles. Uno debe hacer preguntas al interrogado y a partir de lo que dicen y de sus expresiones faciales determinar si están mintiendo o diciendo la verdad. Lo cual hace que el juego sea básicamente estarse comunicando con otras personas… justamente juego videojuegos para no comunicarme con otras personas.

Para agravar el asunto, el juego es inclemente con las interrogaciones; las partes de persecusiones o disparos son sencillas y si uno las falla un par de veces el juego pregunta, amablemente, si mejor las saltamos. En cambio las interrogaciones no tienen perdón y el capitán te regaña como niño chiquito cuando vas y la cagas al decidir quién es el culpable.

Como sea también es muy fácil de pasar con una guía en línea porque el árbol de decisiones en las interrogaciones es fijo, pero entonces pierde todo el chiste.

Me gustó la historia del juego y ciertamente es bellísimo de mirar. La ciudad de Los Angeles que muestra en su esplendor de los años 40s es increíble (y se ve que reutilizaron mucho después para GTAV), pero no hay mucho qué hacer fuera de los casos. Uno no puede ir a tomarse una malteada o ver un show de cabaret. Y bueno, en los casos hay que estar hablando con gente, al parecer.

De todas formas no solamente saqué el platino (que se vuelve medio trivial siguiendo guías en línea, si uno es como yo que tiene problemas para leer expresiones faciales de gente falsa en la computadora), sino que saqué el cien por ciento de los trofeos. Me entretuvo, si bien sí acabó desesperándome el tratar de descifrar cuándo mentían o no los testigos, y decididamente es el juego de R que menos me ha gustado. Aún así, desde el punto de vista técnico es extraordinario.

Pero si llegan a sacar una secuela (la han intuido desde hace años), la verdad no sé si la compraria. Aunque a quién engaño; claro que lo voy a hacer.

Es un juego de R.

Windows to Go

Yo no uso Windows. Tiene años que no utilizo Windows de forma cotidiana, y mi uso del sistema operativo de Microsoft ha caído a tal grado que si inicié mi computadora de escritorio en mi casa (que es la única que tiene Windows) más de diez veces, yo creo que son muchas. Y la mayor parte debieron ser porque quería escanear algún documento: el escáner de mi oficina funciona perfecto en Linux, pero el que tengo en mi casa (que es como cinco veces más barato y veinte veces más chafa) no, así que cuando necesitaba escanear algo reinciaba a Windows.

Ahora ya ni por eso lo hago, porque aprendí a redirigir el tráfico USB en Qemu y entonces puedo usar una máquina virtual con Windows en mi sistema operativo Linux para poder hacer escaneos sin necesidad de reiniciar mi computadora. Si algún día tengo tiempo planeo monitorear el tráfico para poder escribir el soporte en SANE para mi escáner en Linux, pero eso es plan a futuro.

Como sea: Windows, casi no lo uso. Tengo en mi casa una computadora y tarjeta de video bastante poderosas, junto con algunos juegos de Steam (hace años que no tengo ningún software pirateado; hasta me siento extraño), pero cuando juego suele ser limitado a mi PlayStation 3 o 4. ¿Para qué otra cosa usaría Windows?

La respuesta me surgió estas vacaciones; me compré una capturadora de video elgato HD60, porque después de jugar un poco con la capturadora de video de mi PS4, decidí que quería comenzar a grabar los platinos que me voy ganando en mis videojuegos. Nada más por puro gusto.

La capturadora funciona perfecto; el único problema que tiene es que sólo está soportada en Windows, y como comenté arriba únicamente mi máquina de escritorio tiene Windows. No tengo Windows en mi laptop (una Dell XPS 13 9350); no por fundamentalista, tiene únicamente 250 GB de disco duro y preferí no particionarlo para un sistema operativo que nunca utilizo.

Podría haber instalado Windows en mi laptop de nuevo, pero de verdad no quiero sacrificiar mi de por sí limitado disco duro. Así que hice otra cosa más interesante, y menos complicada que mover mi máquina de escritorio a mi sala, o mover mi PlayStation a mi escritorio.

Resulta que Windows 10 (al que tengo acceso gratis en su versión educativa en inglés y en español por ser profesor de la UNAM) puede instalarse en un disco duro externo en una modalidad conocida como Windows to Go, así que lo instalé en un disco duro externo de 1 TB que tenía sin utilizar. El proceso es un poco más complicado que instalar Windows 10 normalmente, pero no es nada del otro mundo.

Así que ahora, si quiero capturar el momento en que consigo un platino, lo único que debo hacer es poner el disco duro externo en mi laptop, reiniciar a Windows 10 con ella, y capturar el video. Jala algo lento, pero nada que no sea soportable.

Ahora, como mi promedio de platinos desde que comencé a jugar videojuegos en PlayStation es más o menos de 5 al año, no creo que mi uso de Windows aumente demasiado; pero al menos cuando lo haga será marginalmente más interesante.

El 99.74%

Hace año y medio comentaba que había conseguido 99.53% de compleción en mis trofeos de PlayStation 3. Ayer por fin superé esa marca, y aunque aún estoy lejos de conseguir el 100%, en este momento es lo más avanzado que he estado en mis trofeos de PlayStation (ahora incluyendo juegos de PS3 y PS4).

Primero los números: he jugado 53 juegos, de los cuales he cienporcientado 52. Esos son 9 juegos más que hace año y medio que hice mi último reporte (tenía 44 entonces); 9 juegos en 18 meses se traducen (aproximadamente) en que completo un juego cada dos meses, maomenos. Por supuesto a veces transcurren semanas (o meses) sin que juegue nada, y luego en vacaciones o fines de semana largos me desquito con sesiones más o menos intensas de videojuegos. Mi vida es a veces complicada, pero me gusta ese ritmo de juego. Ya no soy estudiante, al fin y al cabo.

Tengo un total de 2,427 trofeos: 1,670 de bronce, 537 de plata, 174 de oro y 46 platinos de los cuales me siento (en gran medida) bastante orgulloso. De mi colección de trofeos, me faltan exactamente 5 trofeos por obtener: 1 de platino, 1 de oro, 1 de plata y 2 de bronce. Si les interesa, siguen siendo trofeos de Gran Turismo 5, porque es un juego difícil de cienporcentear. Uno de ellos no es difícil, sólo pesado; tengo que llegar a nivel 40, y eso implica correr todavía un montón de carreras. Dos más son de completar circuitos específicos con un cierto tiempo; uno de ellos estoy a 8 segundos de conseguirlo (necesito 7:29.03 minutos, estoy en 7:37.01), y en el otro estoy un poco más lejano, pero casi no lo he practicado (y sí es difícil). Eso deja únicamente otro trofeo (el de platino es automático al obtener los otros 4), que es sacar oro en todas las carreras, licencias y eventos especiales del juego.

Jugando estas vacaciones GT5 con mi volante, me di cuenta de que sí puedo obtener estos trofeos. Pero sí me va a llevar un rato; estas vacaciones avancé bastante, pero pues ya se acabaron y yo creo que lo dejaré así hasta las próximas. Y está bien, no es que tenga prisa.

Tengo en mi colección de videojuegos una cantidad enorme de juegos que no he jugado; no ayuda que todos los meses nos dan un par de juegos gratis a los miembros de PS+. Un par de hecho ya no los voy a jugar, porque necesitan trofeos en línea que se volvieron inalcanzables cuando apagaron los servidores (la transición a PS4 aceleró esta tendencia que de por sí existía).

Pero incluso considerando únicamente juegos que no necesitan multijugador en línea, son cerca de sesenta los que tengo. Ahorita literalmente no sé qué voy a jugar, al menos en mi PlayStation 3; en mi PlayStation 4 no tengo tantos juegos, y básicamente la decisión está entre Batman: Arkham Knight y Uncharted 2: Among Thieves Remastered .

Como sea; 99.74% está simpático. Obvio no tengo que decir de nuevo que es completamente inútil que tenga 99.74% en mi compleción de trofeos, y que a nadie (incluyéndome, probablemente) debería importarle.

Pero pues a mí me divierte.