¡Huye!

Hace mes y medio fui a ver Get Out, porque leí cosas maravillosas de ella.

No me arrepentí; se aplican las advertencias de spoilers de siempre.

Get Out

Get Out

Aunque al inicio esta película podría parecer una versión moderna de Guess Who’s Coming to Dinner, es realmente una extraordinaria película de terror donde no existe un único elemento supernatural (aunque sí algo de ciencia ficción).

La película funciona en gran medida por el elenco, encabezado por Daniel Kaluuya que da una actuación espectacular como el tranquilo, ligeramente friqueado y demoledoramente atractivo novio de la niña blanca interpretada por Allison Williams. Catherine Keener y Bradley Whitford son entrañables como los papás “liberales” de la niña blanca que lleva a su novio negro a un fin de semana; y Caleb Landry Jones es excelente como el pavoroso hermano. Además, Lil Rel Howery es extraordinario como el mejor alivio cómico que he visto en mucho tiempo; completamente natural, nada forzado, y sin ser ridículo o molesto en ningún momento.

Get Out es la primera película de terror que veo en años que no tenga elementos supernaturales o copiosas cantidades de sangre lanzadas a la pantalla con el objetivo de nausear a los espectadores. El terror viene de comprender el objetivo de los villanos, sus razones y la perversa sensación de que un plan de ese estilo podría totalmente funcionar.

La película está magistralmente dirigida por Jordan Peele, un negro (por supuesto) cuya fama viene de ser un comediante del cual yo únicamente había oído tangencialmente. Y aunque obviamente las tensiones raciales gringas juegan un papel importante en la película, no son lo más importante. Eso me gustó mucho en la misma; los gringos continúan pagando el haber nacido como nación con el imperdonable pecado de permitir e incluso fomentar (institucionalmente) la esclavitud basada en la idea de que los negros no son seres humanos o que son “menos” humanos (y lo continuarán pagando, mientras no lo resuelvan realmente); y en ese sentido fue hilarante como muchas reseñas que leí de la película mencionaban lo “sorprendente” de que los villanos no fueran racistas.

Y yo sólo podía botarme de la risa de la miopía de estos críticos que no pudieron entender que Peele por supuesto que pone a los villanos como racistas; nada más no racistas que odian o temen a los negros como los neonazis o el Ku-Klux-Klan, sino como gente blanca que se autodenomina liberal y que sinceramente se considera aliada de los negros “en su lucha”, pero que aún así son racistas. Es de hecho lo más fuerte que tiene la película, me parece.

La película es maravillosa, y no puedo recomendarla lo suficiente; dentro de poco estará disponible en VOD y yo expero que la vean, porque además me parece que Peele continuará haciendo cosas muy interesantes como director, y no me molestaría en lo más mínimo ver más películas con Kaluuya como protagonista.

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